Cuando June Havens tropieza en el aeropuerto con Roy Miller, no se imagina lo que se le avecina. Roy y June coinciden en un avión rumbo a Boston, pero que va casi vacío. Los pilotos y todos los pasajeros resultan muertos en un tiroteo mientras June está en el baño pensando en cómo ligarse a Roy. Después del aterrizaje forzoso, June se ve envuelta en una absurda trama internacional de espías y mafiosos que buscan un artefacto que traerá energía eterna al planeta…
Te tengo que confesar Clyde, que la peli me divirtió muchísimo. Y es que tiene un muy acertado tono de comedia rayando en la farsa, donde Tom Cruise se ríe de sí mismo, y se ríe bien. La historia tiene un ritmo vertiginoso y en todo momento se mantiene bastante ágil.
Cameron Díaz hace el papel femenino típico: la rubia tonta que poco a poco va adquiriendo el gusto por la emoción y el exceso de adrenalina que destila el estilo de vida de su nuevo ligue. Además, se le da bien la comedia y se sigue viendo estupenda en bikini.
Las historia nos lleva de Estados Unidos a varios países de Europa y bueno, se le perdona confundir Sevilla con Pamplona y otros errores en la historia porque después de todo lo que importan son los balazos, las persecuciones y el torso del jefe de la Cienciología y uno de los actores con más poder en Hollywood.
Aunque hay que decir que, como pieza del séptimo arte, “Knight and Day” es como una modelo enfundada en un Versace: flaca y con mucho vestido.
Dicen que cuando estuvo promocionando la película en México, coincidió con el cumpleaños de Tom Cruise y a Cameron Díaz se le ocurrió llevarle mariachis. También quemaron llanta en Sevilla, emulando una de las escenas de la película. Se nota el presupuesto hollywoodense para apoyar esta historia que está buena para una tarde calurosa, acompañada de palomitas y un refresco bien frío.