Vamos al cine? MI NOMBRE ES KHAN

Rizwan Khan podría ser un hombre normal: está enamorado de su esposa, se lleva muy bien con el hijo de ésta, es muy bueno en su trabajo, sus vecinos lo aprecian y tiene buenos amigos. Pero tiene dos cosas que lo distinguen: el Síndrome de Asperger y, ademas, es musulmán en los Estados Unidos en 2001.

Este drama bollywoodense tiene muchos ingredientes para ser una historia exitosa: un protagonista carismático, (que ademas sufre esta particularidad autista), conoce a la mujer de su vida, se unen, explota una situación que los separa, el protagonista inicia un camino para volver a encontrar a su pareja y todo acaba felizmente.

Tiene ademas el ingrediente muy actual del racismo (y miedo) hacia todo lo musulmán que, especialmente en los Estados Unidos, se relaciona injustamente con todo tipo de terrorismo y fundamentalismo.

No faltan las victimas y los victimarios; que ademas se presentan en todas las edades.

En fin, que es una “peli” que uno puede ir a ver de buena gana y hasta echarse una que otra lagrima.
Quizás eso sea lo que a mi no me gusta del filme: la tendencia hacia el melodrama, la lagrima fácil. Ademas, me parece que dura demasiado (más de 120 minutos), ya que con una buena edición yo le quitaría por lo menos unos 20 minutos.

Con todo, podría iniciar algunas conversaciones de sobremesa, en especial aquí en España que tanto miedo le tienen a los velos islámicos.

Cine

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