Desde hace unos meses estamos siendo “bombardeados” en los medios con la idea de que los libros electrónicos están comenzando a despegar y que el aumento de descargas aunado a la espectacular cifra de ventas que los eReaders han tenido en las pasadas navidades hacen pensar que se está consolidando este medio de comunicación como uno de los de más futuro tiene en estos momentos. Sin embargo, esta nueva forma de acceder a libros y periódicos tiene grandes e importantes detractores como el escritor Mario Vargas Llosa quien declaró en su momento que: “Me preocupa que el e-book vulgarice la literatura”
A pesar de ello, la carrera para mejorar e innovar los terminales para la lectura electrónica no ha hecho más que empezar. Prueba de ello es el anuncio del Skiff Reader, todo un paradigma de la tendencia del mercado en este tipo de dispositivos del nuevo milenio.

Las características de este lector electrónico son impresionantes amén de atractivas:
- Mide 23 x 28 centímetros, con un grosor de apenas 6.8 milímetros
- Pesa medio kilo
- Resolución de la pantalla de 1200 x 1600 pixeles
- Pantalla táctil que acepta también un puntero
- Duración de la batería: una semana
- Tipo de batería: de Iones de Litio de alta capacidad
- Tiempo de recarga de la batería: 2-3 horas
- Conectividad: Wifi, 3G , puerto USB 2.0 y mini USB
- Memoria interna: 4 GB
- Puerto para tarjeta SD con standard SDHC 2.0
- Altavoz y entrada 3.5mm de audio
Ahora bien, lo más interesante e impresionante de ésto es que es un dispositivo a prueba de rotura o fisura, ya que esta construido en un soporte de aluminio flexible de acero inoxidable con transistores de silicona (TFT) que le confieren esa maleabilidad que viene a ser uno de sus puntos “estrella” y que lo distinguen del resto de sus competidores en el mercado.
Seguramente comenzaremos a ver otros eReaders parecidos o con análogas características en poco tiempo, pero logros técnicos como el de este dispositivo me llevan a pensar que en un futuro quizá no muy lejano, los libros y periódicos en papel estarán reservados para las bibliotecas y para los viejos románticos como yo a los que nos encanta el olor de la tinta sobre el papel.
Como todo lo “nuevo”, tiene sus pros y sus contras. Vulgarizar la literatura sería uno, pero la gente tal vez lea más. La gran ventaja que yo le veo es la facilidad de leer esos ladrillos gigantescos de 900 hojas que nos imposibilita viajar con ellos -por no cargarlos- o leerlos a la hora de dormir -por no morir ahogados en el intento-
Vargas Llosa está envejeciendo, como muchos de nosotros y no acepta a la tecnología como medio de cultura. Hubo escritores que rechazaron la máquina de escribir y muchos años después los procesadores de palabras… Debemos estar abiertos a la evolución, inclusive, de las artes, empezando por mi.
Ahora está por definirse quien será el ganador: o Kindle, de Amazon, o Nook de Barnes and Noble o la esperada Ipad de Apple. Nook y Kindle apostaron por la duración de la batería, limitándose a ser lo que hacen mejor: un libro electrónico. Ipad es más una plataforma para todo lo que se nos ocurra, cuya batería se desgasta a mayor velocidad por supuesto.
El jurado está decidiendo. Yo me espero a que decida quien es el ganador antes de decidir a quien le doy acceso a mi selección de gustos de lectura.
¡¡Yo sí me apunto al “E-BOOK”!!! Si alguien me quiere regalar uno, estoy dispuesta a salvar unos cuantos arbolitos y a aligerar el peso de mi bolso (donde siempre llevo un libro) que ya hasta tengo contracturas, jajajaja!!!