La cantidad no es sinónimo de calidad…

El pasado domingo se llevó a cabo la XLIV edición del Super Bowl en los Estados Unidos  enfrentando a los equipos de los Santos de Nueva Orleans y los Colts de Indianápolis.

El espectáculo que rodea el máximo evento deportivo de aquel país de América del Norte es tal, que prácticamente el país se detiene unas cuantas horas para disfrutar no sólo del encuentro que enfrenta a los dos mejores equipos de fútbol americano cada año, sino además del grandioso espectáculo del medio tiempo (¿se acuerdan del detalle del seno al aire de Janet Jackson hace unos años?).  Y, aunque parezca increíble, el público tambien se deleita, cómo no, con la batería impresionante de nuevos anuncios publicitarios que son proyectados en una pauta que alcanza estratosféricas sumas por tener una breve aparición.

Según la empresa Nielsen, especializada en análisis de mercados en el mundo entero, este año el anuncio que mayor número de espectadores logró obtener fue el de la marca “Doritos” con 116,2 millones de telespectadores, el mayor de la historia de la televisión.

Después de ver el anuncio me viene inmediatamente a la mente aquella frase que reza: “la cantidad no es sinónimo de calidad“, porque la verdad sea dicha, ni es el mejor comercial que he visto en la vida, ni tampoco tiene ningún atributo (salvo el del mal gusto) por el que yo quisiera recordarlo para el resto de mis días. También me queda claro que muchas de estas “hazañas” son circunstanciales y nada tienen que ver con los atributos de calidad, memorabilidad o efectividad publicitaria.

Campañas, Cine, Radio, Televisión

1 comment


  1. Definitivamente mi querido Clyde, con la pasta que pagaron para transmitir este anuncio, no les alcanzó para pagar la creatividad… Pero querían salir en el Super Bowl “a como diera lugar”…