Mi querido Clyde:
Hemos tocado ya muchas campañas y anuncios que llaman la atención por su mal gusto (eso de las vomitadas me revuelve el estómago), pero ahora toca hablar de una campaña que a mí me ha sorprendido siempre (porque lleva ya algunos años) por su buen gusto y su buen humor.
Pero antes, tienes que decirme: ¿Qué libro estás leyendo ahora? El tener un libro en la mesita de noche, o llevar uno siempre en el bolso (versión “de bolsillo” porque luego ¡cómo pesan!), es uno de mis más sanos hábitos (a veces “paso” del ejercicio y la dieta). No es raro que entre algunos sectores de la sociedad se asocie el hábito de la lectura con una forma de ser “aburrida” o “empollona”; yo creo que es por eso que una cadena de librerías en México, las librerías Gandhi, ha estado dirigiendo su publicidad a estas personas, para que vean el lado divertido de la personalidad lectora:
A mí me sorprende por su sencillez: pocas palabras, mensaje directo y muy de acuerdo a la idiosincracia mexicana (la importancia de hablar “en su idioma”) y una sonrisa como mínimo resultado. La agencia Ogilvy de México ha estado acertando desde hace algunos años, en esta publicidad, que vemos en las ciudades más importantes de este país. Cuando voy, ir a la librería Gandhi es como ir a una dulcería: todo se me antoja; pero ahora se me antoja aún cuando no estoy en el local. Basta con levantar la vista en uno de esos atascos tan comunes en el DF, para tropezarse con uno de estos mensajes que se encuentran en los “espectaculares” a lo largo de toda la trayectoria de los mexicanos que a diario se sumergen en el tráfico de la ciudad.
La campaña también llega a la televisión e internet. Sigue con la línea sencilla, corta, directa y muy graciosa:
Espero que estos constantes esfuerzos se reflejen en la venta de libros, y más aún, en la cultura de la gente, en el interés por ejercitar la neurona, por llevar algo para entretenerse en el autobús o el metro o la sala de espera, por hacer del placer de leer un hábito.

Mi querida Bonnie,
Me encantaron, como bien dices son: Sencillos, ingeniosos y de buen gusto. Espero que realmente se incremente este hábito.
Un abrazo