El rechazo a la ministra…

Como habrán comprobado nuestros lectores en los más de dos años que lleva de creado este blog, nuestra temática no aborda directamente ni la política ni al gremio que la integra, sin embargo, en el caso del presente texto nos vemos en la necesidad moral de tener que mostrar una posición ante un hecho que pudiera tener graves consecuencias para el futuro de los medios de comunicación y, en general, para la sociedad actual.

Nos referimos a la designación de Ángeles González-Sinde como nueva Ministra de Cultura por parte del presidente español José Luis Rodríguez Zapatero.

Desde hace tiempo, y aprovechando su posición como Presidenta de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España, esta señora ha encabezado fuertes críticas en contra del Internet, de los internautas, del ADSL y del uso que se le da a este medio. Ferviente defensora del canon digital, es autora de “perlas literarias” tan graves y demostrativas de su “talante” como ésta:

“Hay que seguir peleando. Peleando para que las descargas ilegales no nos hagan desaparecer, para que nuestros administradores comprendan que en el negocio de la red no pueden ganar sólo las operadoras de ADSL, mientras quienes proporcionamos los contenidos, perdemos. Peleando para fomentar la venta y alquiler de películas por Internet de manera justa, cómoda y ventajosa para el usuario. Hay miles de puestos de trabajo en juego.”

o ésta otra:

“Seamos todos sinceros, ¿para qué necesitamos todos una línea de ADSL de no sé cuanto gigas? ¿Para mandar e-mails?”

Con tales antecedentes, el nombramiento de la señora González-Sinde el miércoles pasado fue recibido como un balde de agua helada en Internet e inmediatamente comenzaron las movilizaciones cibernéticas en su contra: se creó un grupo en Facebook titulado “Ángeles González-Sinde pírate” que en el momento de escribir este texto alcanza casi los 13,300 miembros; un grupo en Twitter llamado “Sinde pírate” con casi 1,400 seguidores hasta este momento; un agregador de noticias titulado “SINDEmocracia” que va presentando al momento aquellas notas y comentarios relacionados con el tema y, además, una página web que la han nombrado “SINDEscargas.net

Una persona que de entrada criminaliza al Internauta no puede ser una Ministra de Cultura, con todas las responsabilidades que ese cargo conlleva. La sociedad en general no se puede permitir errores de este calibre, mucho menos cuando otras naciones están apostando claramente por Internet como un medio importante para el desarrollo de los pueblos.

Francia, que en otras ocasiones se ha distinguido como un pueblo vanguardista, moderno e inteligente, en estos momentos se debate entre una Ley abiertamente represora, retrógrada e injusta (mira tú que eso de que le quiten a uno el Internet durante un año y encima tener que seguir pagándolo me parece abiertamente un ROBO con todas las palabras). Afortunadamente ayer mismo la Asamblea francesa ha detenido, por el momento, el plan Sarkozy de las descargas en Internet.

El asunto es muy delicado, terriblemente espinoso y con consecuencias que pueden ser muy dolorosas si se toman decisiones equivocadas. Veremos a ver qué sucede en las próximas semanas y meses con el tema que seguramente seguirá dando de qué hablar. Por lo pronto me quedo con unas palabras de Antonio Ortíz que escribía en su blog Error500 sobre el tema de marras: “…nos estamos jugando gran parte de lo que va a ser nuestra sociedad en el futuro.”

Internet, Medios

2 comments


  1. Bertha Alicia Lazo

    estoy de acuerdo con el comentario anterior, en cuanto a que debe de haber un cambio; pues toda la gente que trabaja para producir cualquier tipo de material, y este se encuentre al alcance de todo el mundo, las personas que lo produjeron no reciban ninguna remuneraciòn por su trabajo, pero debe haber alguna soluciòn justa y que no afecte a los productores ni a los consumidores, se debe trabajar en eso.

  2. ggg

    yo sé que mi opinión no es la mas popular, pero realmente yo también estoy en contra de las descargas ilegales en internet, que no le llegue ni un centavo a los autores o a los que trabajan para producirlo
    y peor aún… que otros hagan negocio gracias a eso… y peor aún …que se vea como “normal”, puesto que casi todo mundo lo hace
    tampoco estoy de acuerdo con el canon, porque es prácticamente imposible que se pueda dar una repartición justa…
    la solución deberá de ir por otro lado, no sé cómo exactamente, pero algo tendrá que cambiar…