A algunos les ha parecido asqueroso, ofensivo y angustioso, pero los problemas difíciles requieren soluciones drásticas, así de sencillo. Al menos es lo que se debió plantear el laboratorio farmacéutico Pfizer en el Reino Unido cuando diseñó la campaña “Real danger” que desde principios de éste año se ha podido ver en las islas británicas.
Tomando como punto de partida el hecho de que, según una reciente encuesta, uno de cada 10 hombres británicos compra medicinas que sólo se venden con receta médica a través de canales irregulares de comercialización como por ejemplo Internet en donde pueden adquirirse de manera libre y sin receta. Lo grave de este dato es que se estima que entre el 50 y el 90% de esas medicinas adquiridas de manera irregular son medicinas falsas que contienen sustancias peligrosas que ponen en riesgo la salud de quien las ingiere.
La Organización Mundial de la Salud va más allá. Determina que un 10% de todas las medicinas disponibles en el mundo son falsas y por tanto peligrosas. Y los falsificadores no sólo se dedican a fabricar pastillas para perder peso, dejar de fumar o combatir la disfunción eréctil, sino que incluso ya se ven falsificaciones de medicinas para aliviar el dolor, para problemas cardíacos e incluso mentales.
El texto del anuncio es claro, directo y contundente:
“Mata ratas. Sólo uno de los ingredientes peligrosos que se pueden encontrar en los ‘medicamentos falsos’ adquiridos en sitios web ilegales. Adquiere lo auténtico. Adquiérelo con receta”
Pfizer ha creado el portal realdanger.com para concienciar de este delicado problema que merece nuestra máxima atención porque estamos jugando con nuestro valor más preciado: la vida
¿Cuántos de nosotros no hemos recibido en nuestros correos electrónicos, cientos de mensajes basura vendiéndonos medicinas a precios muy atractivos y sin necesidad de presentar receta médica?
La imagen de la rata muerta saliendo de la boca del hombre efectivamente es muy desagradable, pero más lo es asistir al funeral de alguien que ha jugado con su salud por querer ahorrarse un centavo…¿no te parece?