Hace un par de días el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero anunció “con bombo y platillo” que se aplicará “una drástica reducción de la publicidad en la televisión pública” lo que ocasionó un gran revuelo entre todos los actores de este “culebrón” puesto que cada quien tenía sus opiniones (muchas de ellas discordantes entre sí) acerca del anuncio del ejecutivo español.
Además del júbilo inicial de la UTECA (Unión de Televisiones Comerciales Asociadas) que solicitaron que esa reducción se implementara “de manera inmediata“, los analistas de medios nos preguntamos cómo, cuándo y con qué se va a financiar ese recorte de ingresos económicos que recibe hasta el momento el ente público.

La relación presupuesto vs. calidad, si bien no es una condición “sine qua non“, sí se aplica de manera determinante en los medios; sobretodo en televisión, puesto que se sobreentiende que, para que un producto tenga calidad, es necesario que se invierta no sólo en decorados o en producción sino sobretodo y de manera muy importante en talento (entendiéndose en el sentido más amplio del término).
Ahora bien, sin ir más lejos y tan sólo un día después del anuncio de Zapatero, el director de TVE manifiesta públicamente que no tiene idea de cómo el gobierno quiere llevar a cabo ese recorte presupuestario.
Y me pregunto yo: ¿se trata de una declaración verídica de la situación actual de las relaciones entre los directivos del ente público y el gobierno de éste país? (cosa que me parecería profundamente lamentable) ¿o es más bien, una jugada política para disfrazar y confundir a la opinión pública mientras se anuncia lo que el sector está esperando que tiene que ver con el cómo y el cuándo del plan?
Supongo que lo sabremos en algunos días, mientras tanto se espera que este cambio beneficie no sólo a las televisoras comerciales que desde ya se están frotando las manos con el pensamiento de aumentar sus ingresos económicos con la emisión de los anuncios que TVE dejará de proyectar, sino del público que espera y desea poder ver una televisión sin publicidad pero con una alta cota de calidad …¿será eso posible?