"21 días": ¿periodismo o espectáculo?

Hace poco empezó en la Cuatro, el programa “21 días”, con Samantha Villar. Esta periodista ofrece meterse en la piel de personas que sufren la marginación de nuestra sociedad.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=82dEitFNyDk&feature=related[/youtube]

En la primera entrega, Samantha se convirtió en una indigente. Vivió en la calle en pleno invierno, comió lo que pudo conseguir y durmió en cajas de cartón. Todo se grabó. Lloró frente a la cámara de desesperación, de rabia, de frío… Conmovió (o al menos eso intentó) a todos sus espectadores.
Ahora promete dejar de comer durante 21 días, para sentir lo mismo que sienten las personas que sufren de anorexia, y poderlo explicar mejor al gran público. Bueno, eso supongo yo, porque la verdad es que no veo muy claro cuál es el objetivo del programa. Si una persona no come en 21 días, no se convierte en una anoréxica (¿o sí? Alguien experto en temas de transtornos alimenticios que me corrija por favor); porque esa enfermedad conlleva un transtorno psíquico, una distorsionada visión de la realidad, una autoestima destruída y un sufrimiento terrible durante varios años. El presentarlo así, durante 21 días, me da impresión que banaliza el padecimiento, y puede que hasta caiga en la distorsión de presentar a la anorexia como algo bueno (vamos a ver si la “periodista” se ve tan guapa antes y después del experimento).
¿Es esto periodismo? Yo lo veo más bien como un espectáculo, como la búsqueda de una nueva fórmula para ganar audiencia, basada en la sordidez y el morbo.
Me recuerda al experimento de la película/documental “Supersize me” donde Morgan Spurlock se dedica a desayunar, comer y cenar en McDonald’s. Por supuesto que acaba destruyendo su salud de una manera deplorable. Y en el proceso vemos los vómitos, las visitas al doctor, el aumento de peso, etc. ¿Es eso hacer un documental? ¿No se supone que se debe buscar la objetividad (o más bien un acercamiento a ella, partiendo del supuesto de que la objetividad no existe)?

Por favor, antes de que pierda yo toda esperanza, ¿podría alguien mencionarme uno o dos programas periodísticos serios, completos, interesantes, redondos, que pasen por televisión? ¿Que no tenga el objetivo evidente de sólo ganar audiencia?

Mientras espero sus comentarios, sigo haciendo “zapping” sin parar, ¡snif!

Televisión

1 comment


  1. Verónica Lomelín

    Mi querida Bonny: Un poco tarde, porque acabo de leer todas sus entradas, me gustaría comentarte de una pieza de Discovery Channel que describe y relata el proceso de “recuperación” de un enfermo de obesidad mexicano, paisano tuyo por lo regio, quien se ve sometido a una dieta muy particular para diminuir su peso de 500 kilos a algo tolerable de 100. El caso en sí es muy interesante. Sin embargo el manejo del canal cultural lo maneja con el morbo y desverguenza de los que cubren los accidentes aéreos o masacres de guerra. Imágenes crudas y desesperanzadas nos hace pensar que este individuo -el hombre más pesado del mundo- se está llevando una lana importante para promover dietas e intervenciones quirúrgicas. Sí, el caso es muy serio, pero me gustaría que se contemplaran las implicaciones psicológicas de un individuo -hay muchos- que por carencias emocionales se llena de satisfactores alimenticios hasta el grado de verse obligado a permanecer postrado en una cama, con la “ilusión” de llevar a comer a su novia (otra enfermita de la cabeza) por primera vez después de 7 años. Con verguenza observé cómo el canal le organiza la primera salida de su casa en 7 años, postrado en su cama, por supuesto, pero a pesar la grúa, la vigilancia policíaca y la panafernalia del morbo público, el paseo se ve frustrado porque la grúa se atora en un puente y frustra el espectáculo. ¿Qué nos pasa a los seres humanos, que nos vemos atraídos a observar y juzgar las desgracias humanas, tan patéticas como asquerosas?
    Saludos a todos y ahí les cuento cuando me entere del irremediable fallecimiento de este individuo que se enriquece aprovechando su drama.