Desde que inició esta campaña en el Reino Unido en el verano pasado, me llamó la atención. Autobuses con el mensaje “There’s probably no God, so stop worrying and enjoy your life” empezaron a circular por el centro de Londres, ante la mirada atónita de algunos, divertida de otros y escandalizada de unos cuantos más.
Ha llamado tanto la atención, que la campaña ya se ha exportado y llega a Madrid con el mismo lema en español (“Probablemente Dios no existe, deja de preocuparte y disfruta la vida”). Ni tardos ni perezosos, los católicos que se sintieron ofendidos, contraatacan con el lema “Cuando todos te abandonan, Dios permanece contigo”, u otro que reza -nunca mejor dicho- “Dios sí existe, disfruta de la vida en Cristo”.
Total que en unos autobuses, uno se sube con Dios y en el otro sin él. Los autobuses como campo de batalla semántica entre creyentes y no creyentes. Ya hay personalidades que se han pronunciado al respecto, como el cardenal de Madrid, Rouco Varela, que califica a esta campaña -la atea, claro está- como sumamente ofensiva para los católicos, y dice que deberían prohibirla por atentar en contra de la libertad religiosa (no comentaré lo que piensa este señor acerca de la libertad que tienen los homosexuales para casarse, es otro tema).
Lo que más me llama la atención es que, en tiempos de crisis, se destine dinero (4000 euros al mes, en el caso de los autobuses en Madrid) en exhibir una u otra creencia religiosa (porque no creo que sea para debatir la existencia de Dios, que es un tema que lleva siglos y que no tiene una respuesta concluyente más que la fe de cada quien). Porque el dinero lo está poniendo la gente que apoya individualmente a una u otra postura (la AMAL -Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores- , o la E-Cristians, o la iglesia evangélica). En Reino Unido, la British Humanist Association, ante el rotundo éxito de esta campaña, ya pone a disposición de quien lo desee los medios para sus donaciones para hacer más campañas que apoyen los mensajes de ateos y agnósticos que compartan valores humanitarios para alcanzar una vida plena (“y trabajar con otros de diferentes creencias para un bien común”, según dice en su site).
¿Será que es gente que está harta de que le hablen de crisis financiera y quieren desviar sus preocupaciones a otras -crisis también- menos terrenales?


Mas alla del efecto de ver un letrero en un autobus, lo que importa es la forma en la que vivimos nuestra vida, somos egoistas y solo pensamos en nuestro bienestar?
O existe algo en el fondo de nuestro ser que provoca acciones en favor de los que menos tienen, pues con esto de la crisis, cada vez es mas frecuente escuchar no a un africano quejandose del hambre que tiene, sino amigos preocupados por mantener un trabajo o pagar una hipoteca
La economia a nivel mundial estan interrelacionadas e influyen unas en otras
Sera entonces cuando comencemos a pensar en intentar vivir en armonia y lograr con ello ser felices
Nos atreveremos a compartir para descubrir la inmensa alegria que provoca el ayudar a los demas?
Ojala, no tenga que llegar a mas, para que comencemos a llevarnos mejor y enseñar esto a los mas pequeños
Y dejarnos de comentarios tontos acerca de las de un simple letrero de autobus, que cada quien piense lo que quiera y viva como quiera, pero respetando a los demas y tratando de hacer la vida de los que le rodea mas feliz