Medios & Publicidad & Televisión Clyde Barrow on 28 Jan 2009 08:10 pm
La doble moralidad de los EE.UU. ataca de nuevo…
El evento publicitario del año en los Estados Unidos es, sin lugar a dudas, el Super Bowl que anualmente congrega a los mejores equipos de fútbol americano profesional, tanto de la Conferencia Americana como de la Nacional.
Este año se llevará a cabo la cuadragésima tercera edición de dicha justa deportiva el próximo domingo 1º de febrero en la ciudad de Tampa, Florida entre los Acereros de Pittsbugh y los Cardenales de Arizona.
Los anunciantes se disputan un espacio, por mínimo que éste sea, en la parrilla de comercialización del evento sabedores de que sus anuncios serán vistos por millones de personas que se congregan anualmente frente al televisor para disfrutar del también llamado “Super Tazón”
En esta ocasión, la cadena de televisión encargada de transmitir el encuentro deportivo será la NBC y desde ya, a sólo 4 días de tan “esperada” fecha, se ha producido el primer escándalo de este año que involucra a ese deporte con los medios de comunicación. No es la primera vez que este evento da muestras de una doble moral puritana (recordemos aquel caso de la interpretación de Janet Jackson cuando en un momento dado dejó libre un pecho que por cierto cubría convenientemente en la zona del pezón).
En esta ocasión, la NBC veta el anuncio que la organización PETA (People for the Ethical Treatment of Animals) había contratado para emitirse el próximo domingo por su “alto contenido sexual”. La promesa básica de la pieza en cuestión titulada “Veggie Love” (amor vegetariano) asegura que “los estudios demuestran que los vegetarianos tienen mejor sexo” mostrando a una serie de atractivas mujeres en poses provocativas, besando, acariciando y lamiendo diversos tipos de verduras.
‘Veggie Love’: PETA’s Banned Super Bowl Ad
Yo personalmente no lo veo más censurable que muchas de las escenas, noticias y películas que actualmente vemos por televisión, incluso en horario protegido para niños, sin que nadie se “rasgue las vestiduras”. Sí, no se puede negar que es un comercial con alto contenido sexual, sobretodo el que se produce en la imaginación de los televidentes, pero más denunciable me parece el hecho de querer transmitir una afirmación muy aventurada como la de generalizar que “los vegetarianos disfrutan de un mejor sexo”.
Imagínense ustedes a millones de niños y jóvenes que ven el SuperBowl dejándose fascinar por las escenas provocativas del anuncio y grabando en su mente la idea de que para triunfar en el sexo hay que dejar de comer proteína animal. Si de por sí los casos de anorexia y bulimia tienen cifras alarmantes, con un “empujón” como éste podría convertirse en un verdadero problema sanitario.
Pero se obvia este problema, que para mí es muchísimo más importante y profundo, y se quedan tan sólo en la superficialidad de las figuras femeninas en actitudes provocadoras. Moralmente se me hace más fuerte y censurable la matanza de gente en la franja de Gaza, las relaciones incestuosas en culebrones vespertinos, los gritos y agresiones de contertulios televisivos, la difusión morbosa de la intimidad (incluso sexual) de tanto famoso, etc.
Pero en fin, la doble moralidad de los EE.UU. ataca de nuevo…