Campañas & Medios & Publicidad Clyde Barrow on 16 Jan 2009 10:11 am
La importancia de documentarse bien…
Un publicista y, en general, cualquier persona que se dedique a los medios de comunicación debe, o por lo menos esa debería ser su intención primordial, documentarse bien antes de publicar un mensaje, emitir una noticia o presentar una campaña publicitaria. El informarse perfectamente de todo aquello que incide de y hacia el contenido textual, semántico y simbólico de nuestro mensaje asegura su calidad y, sobretodo, su veracidad.
Esta premisa que debería ser La Regla de Oro de los que nos dedicamos a los medios se olvida constantemente y no son pocas las ocasiones en las que se evidencia la falta de seriedad y profesionalismo a la hora de difundir un mensaje.
Lo anterior viene al caso por el ejemplo más reciente de tal olvido que ha provocado no sólo pérdidas millonarias, al tener que retirar un mensaje de los medios de comunicación, sino que además hay que cargar con la vergüenza al reconocer que una campaña estuvo mal planteada y que, por tanto, hay que ofrecer disculpas a un gran colectivo social.
Me refiero a la campaña que lanzaron en conjunto la cadena minorista alemana Tchibo y la petrolera estadounidense Esso en más de 700 gasolinerías alemanas para promocionar una taza de café. El slogan de la campaña rezaba: “Jedem das seine” (A cada cual lo suyo) que fue tomada del filósofo romano Marco Porcio Catón, que al expresar la frase “suum cuique” defendía que “cada ser humano viviera como tuviera a bien”
La frase no tendría la mayor relevancia si no fuera por el hecho de que la expresión latina (traducida al alemán) no sólo aparece en la puerta de entrada de varios campos de concentración nazi (Buchenwald y Weimar) sino que además era usada frecuentemente en actos, insignias y demás documentación por los militantes y funcionarios del Tercer Reich.
Haber usado esa frase precisamente en Alemania demuestra el poco tacto, la carencia de investigación y la ignorancia histórica de publicistas y anunciantes. ¿Nadie revisó esa campaña antes de salir a la calle? ¿nadie reparó en ese “sencillo detalle”?…increíble.
A causa de la rápida reacción que tuvo lugar en tierras germanas, inmediatamente fueron retirados los anuncios y se tuvieron que dar explicaciones tan pueriles como: la empresa “nunca tuvo la intención de herir los sentimientos de nadie”, y que el lema sencillamente “no fue nada acertado”.
Lo más curioso es que, la dichosa frase, no es la primera vez que se usa y que por la misma razón tiene que ser retirada de los medios. En 1998, Nokia la usó en fundas para sus teléfonos y tuvo que cambiarla por una de Shakespeare después recibir las protestas de asociaciones judías.

Foto del Frankfurter Rundschau
Ya lo dice una frase que circula por ahí en el ambiente de los medios de comunicación:
“Los errores del médico los entierra, los del abogado los manda a la cárcel y los del comunicólogo los difunde en los medios…“