Harvey Milk fue asesinado en 1978, y el mundo perdió a uno de sus activistas más visionarios y carismáticos.
Cansado de vivir “en el armario”, Harvey Milk decide dejar su trabajo en Wall Street para mudarse a San Francisco con Scott, su pareja de años. Ahí abren una tienda de fotografía que se convierte en el punto de reunión gay del barrio de Castro. Víctima del acoso intolerante, Harvey decide empezar una cruzada por los derechos de los homosexuales. Empieza por presentarse como candidato para puestos públicos hasta que consigue un alto puesto, convirtiéndose en el primer gay en el gobierno de Estados Unidos elegido por voto popular. Al mismo tiempo que su carrera política sube, su vida personal sufre los embates de la vida política.
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Gus Van Sant se aleja de los pasillos del colegio de Columbine (su película “Elephant”), para adentrarse a la biografía de un personaje político. La actuación de Sean Penn es sencillamente impecable (seguro lo nominan para un Oscar), un Harvey Milk carismático, inteligente, comprometido con su causa, atormentado por sus fracasos personales y enojado por la intolerancia que le rodea. Los actores secundarios también se lucen dando vida a una comunidad homosexual de lo más variopinta: James Franco (que vimos como un villano en Spiderman) es la pareja perfecta de Harvey, Emile Hirsch contagia su entusiasmo político, Josh Brolin es el típico homofóbico que más bien no ha salido del clóset.Van Sant usa material real de la época, para darnos a conocer los ridículos argumentos que usaban los homofóbicos y que sin embargo convencían a gran parte de la población.
Desgraciadamente mi querido Clyde, esos argumentos todavía están en labios de gente educada y universitaria (que los gays son gente “confundida” –pobrecitos- o peor aún, que son “enfermos” a los que hay que curar), así que el material setentero es más que vigente.
“Mi nombre es Harvey Milk” es el cine hollywoodense de Van Sant, es cuando un director libre se tiene que ajustar a las medidas comerciales. Por cierto, sale más que airoso. Muy recomendable.