No es la primera vez que hacemos un comentario en este espacio acerca de alguna pieza publicitaria de Amnistía Internacional. Realmente el nivel, no sólo creativo sino conceptual es muy alto y casi siempre muestran una importante labor de investigación y análisis que hace posible trabajos de gran factura artística. Esta vez no es la excepción.
Cuando se usa el humor en un mensaje publicitario se arriesga uno a caminar por esa delgada línea que separa el buen gusto y lo chabacano, el humor y el ridículo, lo serio y lo intrascendente. Poder lograr el equilibrio entre lo que se quiere decir y lo que verdaderamente se comunica, empleando la risa como agente transmisor, puede ser algo solamente reservado a verdaderos genios creativos.
Amnistía Internacional encargó a la empresa de comunicación alemana Sholz & Friends la campaña titulada “We can change what they do” (Podemos cambiar lo que ellos hacen) en la que se muestran a George Bush, Vladimir Putin y Mahmud Ahmadineyad llevando a cabo labores impropias de su alta responsabilidad política.
Lo bien logrado del montaje hace que la actuación de estos tres líderes mundiales parezca tan natural y real como si de verdad las hubieran llevado a cabo y por eso el concepto creativo es demoledor: Podemos cambiar lo que ellos hacen
Desde aquí una felicitación calurosa al equipo creativo que concibió este spot, porque no sólo han sabido usar el humor con arte, finura y buen gusto sino que además, y eso es lo más importante, han logrado una pieza creativa que comunica de manera efectiva el concepto planteado por la ONG.