Cine Bonnie Parker on 25 Aug 2008 05:52 pm
¿Vamos al cine? WALL-E
Mi querido Clyde:
Con lo que escribiste de Mamma Mía! se me quitaron las ganas de ir a verla! Yo tenía la esperanza de que Merryl Streep hubiera salvado esa peli… (además de que no tengo que decir que no quiero monopolizar esta “sección”, jajaja).
Te hubieras metido a ver esta belleza:
Es que tal parece que el sello Disney-Pixar es ya una garantía. Parecía que después de “Ratatouille” era muy difícil hacer una película mejor. Me equivoqué.
Estos tíos de Pixar han entendido que para hacer una buena película, debe haber un buen guión, y lo escribe Andrew Stanton (que ya escribió la genial “Finding Nemo”, las dos de “Toy Story”, “Monsters Inc.”, todo un experto en buenas historias). Y desde ahí empiezan los aciertos de Wall-e: es una historia divertida, interesante y muy muy original. Una vez más, Stanton explora nuevos terrenos para contar una historia apta para todo público. Y lo logra. No sólo con la historia de amor que surge entre dos robotitos, sino además con un tremendo mensaje acerca de la destrucción del planeta causada por la misma humanidad: una mórbida masa de personas que se alimentan de lo que les da la tecnología en un vaso desechable; que termina con una gran esperanza; contada con un humor sencillo, universal, básico, delicioso.
Luego los personajes: son todos adorables, Wall-e un cacharro pasado de moda, pero que no ha perdido su curiosidad infantil y es lo que lo mantiene “vivo”; luego la adorable Eva, la robot de última generación blanquísima, lisa, eficiente, segura; bueno, hasta el robotito que va limpiando las huellas de Wall-e tiene una personalidad muy definida que no hace más que darle fuerza a la historia; quizás me faltó un antagonista fuerte, pero parece ser que es la misma humanidad…
Además la banda sonora es muy divertida: desde musicales clásicos hasta Peter Gabriel.
Y no tengo que decir que la animación es técnicamente… perfecta.
Wall-E es una excelente opción de película familiar, una película inteligente, muy lejos del humor dicharachero y verborreico, y a años luz de la aventura de acción tras acción sin sentido.
Definitivamente, Wall-E huele a Oscar. ¡No se la pierdan!