Ahora que muchos están de vacaciones en la playa, este anuncio de televisión aprovecha muy bien la época:
MASTERCARD desde hace tiempo, ha estado apostando por la emotividad. Eso de confesar de que ellos sólo pueden estar ahí cuando se trata de pagar cosas (los muy modestos); porque el verdadero significado se lo damos nosotros. ¿Quién no tiene un recuerdo de la infancia en la playa? La producción es sencilla, las imágenes más que evocadoras (muuuuuy españolas, además utiliza la música de la típica “Nana de Sevilla”) y el anuncio me parece muy efectivo. Quizás lo triste del asunto es que nos recuerda que, para todo lo demás, hay que tener dinero para gastar L (y pagar la Mastercard)!!!!!
Cubo y pala, 12 euros? Bicicleta, 300? Maemía, la inflación allá debe estar fuera de control