¿Vamos al cine? LAS 13 ROSAS

En 1939, cuando España terminaba una guerra civil y empezaba una dictadura militar, la juventud se empezaba a organizar para manifestar su inconformidad, para pedir “menos Franco y más pan blanco”. La fascista organización franquista persiguió incansablemente a todo aquél que se atreviera a estar en su contra (lo cual incluía el no saberse el himno de España).
Así es como detienen a miles de mujeres (y hombres, por supuesto) para ser brutalmente interrogadas y luego hacinadas en la cárcel de Las Ventas.
Franco prometió castigar a aquellos que tuvieran las “manos manchadas de sangre”, por lo que las trece chicas a las que se refiere la historia, estaban tranquilas de que cuando mucho les caerían unos añitos de cárcel.
Pero para su desgracia, días antes de su juicio, ocurre un atentado contra un militar franquista donde mueren tres personas. Las chicas no tuivieron nada que ver con ello, puesto que estaban en la cárcel y ni siquiera conocían a los que lo perpetraron. Pero para vengarse y demostrar de lo que eran capaces los franquistas, las condenan a muerte y las fusilan.
Carmen, la más joven y única superviviente, promete nunca olvidar a su amiga Virtudes y hacer que sus nombres pasen a la historia.

Clyde, si vas a ver esta “peli”, no te olvides de tu paquete de kleenex. Es que toda la sala salió por lo menos triste (o moqueando, como yo). Quizá sea una historia muy cercana, que además ocurrió de verdad, en Madrid, y hace no mucho tiempo…

Esta película de Emilio Martínez Lázaro, es verdaderamente conmovedora. Quizá se le puedan reclamar fallos como la escena donde se ve la estación de metro de las Ventas (hombre, haber puesto la cámara unos metros más allá…); o en el mismo guión, porque quizás las chicas no están muy diferenciadas entre sí, y según la historia real, están mezcladas sus personalidades. También algunas escenas de la cárcel quizá sean muy “rosas” (las chicas hasta se ponen a bailar de contento; y la escena de la travesura de los ratoncitos, vamos, parece que están en el instituto).

Pero se le reconoce una ambientación muy convincente, incluyendo vestuario, escenarios (quizá no hubo presupuesto para “El Retiro” y sólo se vieron unos arbolitos; pero la Gran Vía está estupenda) y música.
Además las actrices están fenomenales: Destacan Verónica Sánchez como Julia, Marta Etura como Virtudes y Pilar López Ayala como la beata Blanca, quien al final de la película, lee (NOS lee) la carta que le escribió a su hijo, mirando a la cámara y dejándonos el mensaje muy claro: “no tengas rencores contra los que mataron a tus padres”.

Cine

2 comments


  1. Hola Juan! Gracias por tu comentario. Yo creo que ese tipo de detalles no es que afecten la esencia de las películas, pero sí son distractores que se pueden evitar fácilmente, creo yo. Es como ver a Ben-Hur con reloj digital, no me cambia la esencia de la peli, pero sí pienso “¡se les fue ese detalle!”…

  2. Juan

    Que problema hay en que se viera la estación de metro de ventas?, La estación abrió al público como terminal de la línea 2 el 14 de junio de 1924.La única pega que puede haber es que el logo en esa época era diferente, pero no es tan importante a mi entender para la esencia de la película.

    Un saludo