Hoy tenía muchas ganas de ver la película de La 2.
No sólo porque era la película “Un franco 14 pesetas” de Carlos Iglesias que había estado en el pasado festival de Málaga y que, por una u otra causa, no la pude ver en su estreno. Sino, además, porque se presentaba dentro del nuevo horario (diferente día y a un horario más temprano) del programa “Versión Española” de TVE.
La posibilidad de poder ver una pelicula buena, a un horario adecuado (que permitiría terminar la cinta sin tener que desvelarse ni “cabecear”) se presentaba apetecible. De entrada, estábamos dando aplausos a los nuevos programadores del ente televisivo estatal porque nos ofrecían la oportunidad de ver buen cine sin tener que robarle horas a nuestro descanso.
Sin embargo, poco nos duró el gusto.
Cuando llevábamos 15 minutos escasos de película y apenas estábamos comenzando a coger el hilo argumental de la historia, ¡zaz!, de pronto un corte violento y pasamos de la narración pausada de la cinta al choque violento y procaz del sorteo de la Bonoloto.
Y asi, sin más preludio que una transición agresiva y sin lubricante, nos trasladamos de una historia narrada a 24 cuadros por segundo al recuento mezquino de bolas numeradas que nos hablan de un premio que difícilmente nos podrá tocar.
Y digo yo: ¿no podrían haber programado el sorteo de la Bonoloto 15 minutos antes para no jodernos la pelicula? ¿era necesario interrumpir el discurso argumental de una cinta para presentar un miniprograma que seguramente no es en directo y que, si hubiese sido asi, no hubiera importado haber transmitido 30 minutos después ya en la primera pausa grande publicitaria de la emisión?
No me lo explico. Parece que en este país los programadores de las televisiones nos tratan a los espectadores como idiotas catódicos que nos tragamos todo lo que nos echan sin siquiera rechistar porque, de otra manera, no entiendo la razón de este coito interruptus al que me han sometido, cuando yo quería ver una película que, al final y a pesar de eso, me terminó gustando… cosas de los espectadores masocas… mire usted por donde.