Cine Bonnie Parker on 06 Feb 2007 10:45 pm
Rumbo al Oscar 2007: BABEL
Nominada para:
MEJOR PELICULA
Mejor Director (Alejandro González Iñárritu)
Mejor Actriz Secundaria (Adriana Barraza y Rinko Kikuchi)
Mejor Guión (Guillermo Arriaga)
Mejor Edición
Mejor Música Original
Por fin pude ver esta película, y es que es imprescindible verla en su Versión Original (no me la imagino doblada).
González Iñárritu, en su ya probada mancuerna con el guionista Guillermo Arriaga, nos deja ver cómo un hecho aparentemente aislado, tiene repercusiones a miles de kilómetros de distancia.
Un paupérrimo campesino marroquí, compra un rifle para que sus hijos (de unos 11 y 13 años) ahuyenten a los chacales. Les deja el arma cargada, como si fuera una escoba o un juguete, y se marcha a hacer sus quehaceres. Los niños se ponen a jugar y apuestan a que el alcance del arma no es suficiente como para darle al autobús de turistas que se ve a lo lejos. Disparan y hieren a una turista norteamericana (Cate Blanchett) en el cuello. Su esposo (Brad Pitt) para el camión y empieza la desesperada lucha por conseguir servicios médicos para tratar de salvarle la vida a su esposa. En California, la mexicana Amelia cuida a los niños de este matrimonio, y como los padres no pueden regresar por la emergencia en Marruecos, pues decide (por qué no?)llevárselos a la boda de su hijo, en Tijuana. Semanas después, la policía japonesa investiga la procedencia del rifle, que al parecer fue un regalo de un cazador japonés a su guía marroquí. Este hecho será muy importante para su hija adolescente…
En el filme podemos escuchar diferentes idiomas como el marroquí, español, inglés y japonés, (¡por eso hay que verla en V.O.!) y cómo hay ocasiones en que los personajes no se entienden aún cuando hablan el mismo idioma.
“El Negro” Iñárritu nos lleva nuevamente a un viaje entre tres historias radicalmente distintas, que tienen un solo hilo conductor. Además, nos mantiene atentos todo el tiempo, para poder entender el tiempo en que ocurre cada suceso. Hay que reconocer que el casting es excelente. Los americanos Cate Blanchett y Brad Pitt (hasta que alguien le saca jugo a este güerito!) ¡y sus hijos! (la niña es Elle Fanning, hermanita de la ya famosa Dakota) están más que convincentes; a la japonesa adolescente (Rinko Kikuchi) le crees toda su rabia contenida; los mexicanos Gael García y Adriana Barraza están excelentes (en especial Adriana; uno puede “ver” el sabor de la arena del desierto en su boca) ; y los marroquíes (en especial el niño que dispara) están que ni mandados a hacer.
Es verdad que quedan varios “cabos sueltos” (no estamos viendo algo de Spielberg), pero a mí me quedó claro el mensaje: un solo hecho puede tener repercusiones en diferentes partes del mundo, entre personas que aparentemente no tienen nada que ver unos con otros; cada quien habla su propio idioma, y el mismo hecho tiene diferentes lecturas; todos tienen sus distintas prioridades, y eso es lo que hace que no se entiendan entre sí.
“Babel” ha desatado varios comentarios de la crítica y de los propios espectadores: hay quienes la encuentran aburrida y hay otros (me incluyo) que no pudieron relajarse ni un momento, y se quedaron pensando en ella aún después de haber salido de la sala. Lo cierto es que ha ganado importantes premios, como los Globos de Oro como la mejor película, y el mejor director. Cuando Iñárritu recibió el premio de Arnold Schwarzenegger le dijo “!le juro que tengo todos mis papeles en regla!”, a lo que el Gobernator tuvo que responder con una forzada sonrisa. Obviamente no entiende el humor mexicano…
on 13 Sep 2007 at 8:15 pm 1.Luis Magaña said …
Efectivamente “Babel” tiene el gran merito de hacer congruentes más de cinco historias paralelas que no pierden lucidez, ni mucho menos interés una con la otra.
Arriaga. Iñarritu es mancuerna probada, multipremiada y por demás prestigiada. Por tanto el acierto y novedad está en el casting, el impacable libreto y la cuidada dirección.
El subtitulaje, por lo menos de la versión que se exhibió en México (en Castellano, es lamentable. En comparación con el que vi en Estados Unidos (en Inglès, todavìa peor. Creo que el estilo latino de interpretar los significados de otras lenguas, demerita mucho el contenido de las obras de arte.
En suma, “Babel” resulta una delicia intelectual, aunque como espectador desesperante, ante la cuidada intriga de lo que siempre se resuelve sorpresivamente.
Finalmente es menester para un servidor, aplaudir el esfuerzo de comunicaciòn que hacen recopilando toda esta información que me resulta, variada y entrenenida. Este sitio es especializado y diferente.
Felicidades a todo el equipo.
Luis Magaña